La biología sintética, las enfermedades humanas y el sistema sanitario

La biología sintética prepara “saborizantes y fragancias de alto valor y bajo volumen de producción, asumiendo que las levaduras y algas logran reemplazar virtualmente cerca de los 250 ingredientes más buscados por los procesadores de alimentos y cosméticos” [1]. De la misma manera, aspira a sustituir productos de consumo masivo como café, cacao, té y plátanos. Estos productos se suman al peligro de eliminar y sustituir la diversidad de especies producidas en la naturaleza por la edición tecnológica.

Se profundiza la uniformización tecnológica y consumo sintético de productos alimenticios. El avance de las investigaciones arroja en cuenta gotas los nuevos datos sobre el deterioro en la salud animal extendida a la humana desde el consumo.  En GRAIN, por ejemplo, respecto al incremento de la producción lechera por vaca en los últimos 40 años, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, EFSA) sostiene: la selección genética para una alta producción de leche es el principal factor causante de un pobre bienestar, en particular de los problemas de salud de las vacas lecheras. [2] El término de vida útil de una vaca cosificada y maltratada es apenas de tres o cuatro lactancias. Cuando baja el ritmo de producción es sacrificada en forma prematura. La selección genética predomina en la industria ganadera.

Se acelera el crecimiento de los animales con mayores rendimientos, con efectos desastrosos en la salud y en condiciones indignantes. Igual sucede con los demás animales ingresados en las cadenas de producción: Los pollos engordan dos veces más rápidos, inmovilizados y apretujados entre sí en jaulas, padecen deformaciones y dolores insoportables en las piernas. Igual suerte corren las gallinas ponedoras modernas. La presión por la alta productividad les provoca osteoporosis con riesgo de fracturas. Con relación a la “eficacia” de la ganadería intensiva, ahora se sabe que es un mito justificar sus métodos y procedimientos con relación a la demanda de la alimentación comestible humana. La basada en cereales de consumo animal también es ineficiente en carne y leche.

Por cada 100 calorías de alimento para animales a base de cereales, tan sólo 17 a 30 calorías entran en la cadena alimentaria humana como la carne. La conversión de proteína del grano en carne y leche es igualmente pobre (…).“El uso de cereales para piensos animales es asombrosamente ineficaz; un uso muy ineficiente de la tierra para producir alimentos”. Según la FAO, el uso de cereales como alimento animal podría amenazar la seguridad alimentaria, reduciendo el grano disponible para el consumo humano. [3]

En la Amazonia, la demanda nacional e internacional de carne de res ha impulsado la rápida expansión de la industria ganadera amazónica. De 1993 a 2013, el ganado creció en casi 200%, llegando a 60 millones de cabezas, convirtiendo a Brasil en el principal exportador de carne bovina en el mundo. El consumo de carne roja y carne procesada está directamente relacionado con el cáncer. Desde que nos advirtiera de ello la Organización Mundial de la Salud, se ha multiplicado la emisión de GEI.  La producción de carne consume los recursos hídricos del planeta. Se requieren 1.500 litros de agua para generar un kilo de granos y diez veces esa cantidad para producir un kilo de carne, señaló la FAO. [4] Por el lado de la vida humana, el lema de este año es «Agua y seguridad alimentaria». Sin agua es imposible la agricultura y, por lo tanto, las demás formas de vida.

La agricultura 4.0 [5] se decanta en las ganancias del sector financiero en contra del planeta, yendo detrás del crecimiento capitalista a cualquier precio. [6] A el viejo paradigma de establecer en la demanda interna la rentabilidad y la producción, se agrega, en gran medida, los costos y las exportaciones de granos. Para ello, los gobiernos negocian nuevos acuerdos comerciales en la apertura de mercados en los países de mayor gobernanza de las grandes compañías. Es el caso de la UE, actúan lejos de sus compromisos adquiridos en la COP-25. En lugar de aplicar políticas de reducción en el consumo y producción industrial de carne y productos lácteos, en favor de los medios de subsistencia de los agricultores europeos, se han negociado numerosos acuerdos comerciales. Se acentúa el acuerdo con Japón (2017) presionando para reducir drásticamente los aranceles de importaciones de carne y productos lácteos procedentes de la UE.

En conclusión:  La agricultura 4.0 incluye la dotación de infraestructura, paquetes tecnológicos (insumos y agro-tóxicos, etcétera) y la exportación de los recursos naturales. Desde este ámbito, las transnacionales han fortalecido el poder de dominación económica y política en los Estados y, por lo tanto, se aumentan drásticamente las grietas del desarrollo regional en la lógica del crecimiento económico sin desarrollo, que incluye el abandono definitivo de políticas públicas sanitarias, socio-educativas y medioambientales. Así, el capital de las empresas estatales se entrega al sector privado y a las multinacionales de servicios extranjeros. La lógica del capitalismo periférico desconoce los impactos de la crisis climática en las regiones más afectadas por el saqueo y la reconversión agrícola. Desde la modernización de la agricultura en la década del 70, se mantiene el mismo modelo agro-exportador con escasa o nula investigación propia, sin cambios en la redistribución del ingreso, ninguna expansión en la capacidad productiva ni actualización empresarial en las medianas y pequeñas empresas, donde históricamente se han concentrado las fuentes de empleo y desarrollo manufacturero de las pymes.

Referencias

[1] ↩ Pat Mooney, Grupo ETC. La insostenible agricultura 4.0. Digitalización y poder corporativo en la cadena alimentaria. México. Edición Zoe Goldstein. 2018. www.rosalux.org. P. 21.

[2] ↩ GRAIN. Emisiones Imposibles: Cómo están calentando el planeta las grandes empresas de carne y lácteos. https://www.grain.org/es/article/6010-emisiones-imposibles-como-estan-calentando-el-planeta-las-grandes-empresas-de-carne-y-lacteos. Agosto 2018. P. 16

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Pat Mooney. Op. Cit.

[6] GRAIN. Op. Cit.

Fuente: Resistencia étnico-campesina de América del Sur y Mesoamérica frente a la agricultura 4.0 del capitalismo catástrofe. https://www.jussemper.org/Inicio/Recursos/Info.%20econ/Resources/NubiaBarrera-ResitenciaEtcnicoCampesinoVSAgronegocios.pdf

https://www.jussemper.org/Resources/Economic%20Data/etnic-peasantresistenceins.html

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