Resistencia étnico-campesina de América del Sur y Mesoamérica frente a la agricultura 4.0 del capitalismo catástrofe

Introducción

La economía étnico-campesina extendida a los pueblos indígenas en auto aislamiento voluntario conduce al concepto de Madre-Tierra. Ésta es incompatible con la agricultura 4.0 del Norte Global en América del Sur y Mesoamérica (AS-MA) en zonas de expansión territorial hacia la Región Panamazónica integrada por nueve países: Brasil, Venezuela, Guyana Francesa, Guyana Inglesa, Surinam, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Estos pueblos han sentido respeto y dependencia de la tierra, el agua, el aire, los bosques como fuentes de vida. A diferencia del concepto de crecimiento económico Occidental de enfoque lineal y fragmentado, la visión integral de la economía natural, como decía Karl Marx, atañe a “vivir bien” y se sitúa en el lado opuesto de las pasiones y sentimientos de codicia emergidos de la acumulación ilimitada del capital rentista terrateniente-transnacional. El concepto de Madre Tierra es omnipresente en las cosmovisiones étnicas compartidas por el campesinado.

En cada etnia el pasado se actualiza y el origen orienta el futuro, incluye no sólo los problemas sino las potencialidades y fortalezas humanas.  Siempre estamos hablando un lenguaje de antes, de nuestra gente que ya murió, pero que habita nuestras palabras (…), así igual tenemos una relación continua, milenaria, con nuestras semillas que nos vienen como un gran regalo (…) de sus conversaciones con los cultivos. Estas semillas terminan siendo nuevas por ser tan antiguas (1). Es la dialéctica de transformación en movimiento entre lo antiguo y lo nuevo. Añádase la concepción del “pueblo mapuche, cuyo territorio original se sitúa en la zona meridional de Argentina y Chile, quien se considera a sí mismo gente de la tierra (mapu-che); es así como su lengua, el mapudungun, es lengua de la tierra” (2). Un hecho sin precedentes del Gobierno de Rafael Correa, consistió en reconocer a la “Tierra Madre fecunda y fructífera” leyes y derecho en la Constitución del Ecuador, donde se establecen los Derechos de la Naturaleza (3). Desde esta visión, la tierra es un bien común como el agua, los humedales y bosques húmedos tropicales esparcidos en diversidad de ecosistemas afines a la biogeografía, el clima y las características fisicoquímicas del suelo. La naturaleza es la Madre Tierra: los bosques húmedos tropicales, albergan múltiples formas del reino vegetal y animal cortejados por microorganismos esparcidos en diversidad de climas y ecosistemas, en su mayor parte, permanecen desconocidos por la ciencia. Para nosotros los árboles son como el recipiente donde se almacena el agua, ellos seguirán originando ríos y lagos. Si se destruye el bosque, desaparecerán los ríos y lagos, se generarán graves problemas a los animales y al mismo hombre  (4). Se usan y reponen los bienes de la naturaleza utilizados en la vida doméstica. “Sin el territorio no se puede pensar en la existencia de los pueblos indígenas del Chocó [Región biogeográfica del Pacífico-Colombia], a través del alimento, la vivienda, la salud, la seguridad, la felicidad”(5).

La visión integral en la cosmovisión del imperio inca es otro principio con funciones de regulación en las relaciones económicas basadas en la reciprocidad y ayuda mutua. En el vínculo del trabajo (6) en la Marca o tierra cultivada por el ayllu con “mística y alegría”, la tierra adquiría un valor económico y una connotación sagrada a través de las cosechas y de los muertos sepultados en el suelo, con sentimientos de hermandad en cada uno de los miembros del ayllu (7).  El concepto Madre Tierra se descifraba en las transacciones económicas y políticas. La Tierra fungía como testigo. “El valor se daba a la palabra, pues no había cosa más sagrada por encima de ella”. Así mismo, en los pactos se hacía valer la palabra, jurando por la tierra. (8)  “A la tierra llamaban Pachamama y la convirtieron en diosa de la fecundidad, asignándole virtudes y defectos del sexo femenino. Se convirtió en gran fuente de producción y dentro del Tahuantinsuyo—Imperio eminentemente agrícola–no existía día sin tierra”.

En la colonización originaria, la visión étnico-campesina se opuso radicalmente a la europea. Los españoles definían en la plantación una unidad productiva de mercados a gran escala, manejando el arado de reja metálica, el molino hidráulico y el molino de tracción animal y enormes aperos de hierro en la labranza de uso intensivo del suelo desconocidos en AS-MA. Entre tanto, en las culturas sometidas se practicaba la agricultura de subsistencia. En las parcelas, fincas o predios (9) en la limpieza del terreno hasta el presente, ellas han utilizado técnicas de roza y quema controlada con la finalidad de mantener la armonía con el sistema natural de siembra, y un vasto arsenal de eficientes y sencillas herramientas. En la cultura afrocolombiana en el Valle Geográfico del Río Cauca, la finca tradicional “se caracteriza por el sistema natural de siembra: “aquí y allá” sembraban cacao, café, fríjol, plátano, yuca, maíz, árboles frutales y plantas medicinales. También criaban gallinas, cerdos y mantenían vacas y otros animales en el laboreo de los cultivos”(10).  En otros países, prevalecía variedad de sistemas agrícolas de granos, basado en la vegecultura (11). Un postulado básico ancestral en la preparación del suelo atañe a la siembra, establecimiento y cosecha sumidos en el proceso de los ciclos naturales con roza y quema controlada. La agricultura intensiva ha distorsionado esta técnica: prenden fuego y se quema por sectores indiscriminados la selva amazónica en la cadena de reconversión de bosques tropicales en grandes plantaciones de monocultivos de cereales, palma aceitera o cría de ganado.

La usurpación trasatlántica inicia las fragmentaciones de la llamada “civilización” en los territorios invadidos llevándose por delante el patrimonio natural, culturas, economías milenarias, las concepciones de bienestar nativos, así mismo, en los siguientes siglos condujo a la región a sucesivas e interminables macro fracturas metabólicas en beneficio del capital con impacto directo en la aparición de la “Fría edad de Hielo” tras la desaparición de más de 60 millones de personas. En las actuales luchas étnico-campesinas en defensa de los territorios en AS-MA, al constatarse distintas modalidades de resistencia, se evidencia cómo la visión integral indígena sucumbe a la visión fragmentada capitalista en las economías extractiva, ganadera y de agronegocios, rodeadas de secretismo en la magnitud de la cuantía del saqueo del agronegocio de la alimentación biosintética y prefabricada distribuida en los mercados globales. Detrás quedan paisajes selváticos y campos agrícolas multiversos convertidos en tierras áridas, sin agua, con temperaturas ardientes y devastaciones medioambientales y sociales. La fragmentación del macrosistema selvático se refleja en la escisión entre el conocimiento integral originario y el conocimiento reduccionista y especializado, en las economías local y globalizada con un solo perdedor histórico: el sector agrario de los países de AS-MA (12).  En resumen, las cosmovisiones integrales y la visión fragmentada o cartesiana se oponen y sin puntos de convergencia por la misma naturaleza del despojo.

La economía campesina, herencia de los pueblos prehispánicos, concierne por tradición ancestral a las economías locales en el resorte de la agricultura 4.0. Cada legumbre, verdura, hortaliza y el abanico de frutas tropicales esconde en su semilla el acervo de sabiduría milenaria expresada en saberes, mitos, leyendas, conocimientos, habilidades técnicas y procedimientos agrícolas transmitidos por la tradición en permanente actualización por el avance empírico espontáneo del conocimiento en cada uno de los modos de producción a lo largo de la historia. En cada país de AS-MA, la soberanía alimentaria, convertida en factor de dominación imperialista, depende de la cantidad y calidad de alimentos producidos.

Para la Federación Vía Campesina, en la globalización del capitalismo agroindustrial, la soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a producir su propia comida saludable en las preferencias de cada cultura en la región (13). Utiliza sistemas agrícolas y métodos agroecológicos y sostenibles. Este concepto va más allá de la seguridad alimentaria, garantiza el acceso a la comida, ejerce un control democrático del sistema alimentario desde la producción y el procesamiento hasta la distribución, el mercado y el consumo. En los Países del Sur el sector étnico-campesino propende la recuperación de la producción nacional de alimentos, la protección contra las semillas transgénicas, así como la recuperación y adaptación de las condiciones climáticas con sus propias técnicas agrícolas y sistema de diversificación de cultivos en el cuidado y conservación del suelo, el agua, los bosques y las semillas sostenibles. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma: “El uso del conocimiento indígena y local para combatir la desertificación podría contribuir a las estrategias de adaptación al cambio climático”(14). Desde la perspectiva más general, se muestra el rasgo común de las economías campesinas subordinadas a la economía capitalista en la transferencia del valor neto de su producción. A diferencia de las distintas vertientes de los modos de producción primitivos con relaciones de producción solidaria y de cooperación mutua:

‘ha reinado en toda su pureza la producción simple de mercancías’, siempre ha estado mezclada con la economía feudal y de monopolio de las corporaciones. Así mismo, la ley del valor ha tenido una acción parcial y ha obrado durante su desempeño, en limites concretos, una producción regular de elementos que producían para el mercado libre y de mutua concurrencia. (15)

Finalmente, en la construcción de la narrativa de la agricultura étnico-campesina, se empieza por el legado del modelo latifundio-minifundio instalado en la primera invasión transatlántica al “nuevo mundo”. Eduardo Galeano (16), en la hazaña del descubrimiento de América, se traslada a las raíces en la “tradición militar de guerra de cruzadas dominantes en la Castilla medieval (…). El papa Alejandro VI, que era valenciano, convirtió a la reina Isabel en dueña y señora del Nuevo Mundo. La expansión del reino de Castilla ampliaba el reino de Dios sobre la tierr

Se abordan en la conquista los hechos más determinantes en la agricultura de exportación y las tecnologías de labranza mediadas por el flagelo de inhumanas relaciones de explotación esclavista. Todo valía en la extracción del oro, la plata y el comienzo de las primeras plantaciones de monocultivos a lo largo de cinco siglos. Después, brevemente, se aborda el periodo desde la independencia hasta la modernización agrícola promovido por los intereses del  imperialismo de EUA, representado en las multinacionales agroalimentarias, que podría encajar en el capitalismo de desposesión de David Harvey, aunque siga manteniéndose el modelo rentista terrateniente con relaciones feudales en la agricultura del sector agrario. El capitalismo digital del sector agroindustrial define un rol sin precedentes en la usurpación de tierras, expropiación de semillas y la geo-referenciación territorial, la forma digital por excelencia en la expropiación de tierras amparadas por el derecho consuetudinario; así como la robotización, la incursión de la biología sintética y la selección genética en la alimentación humana y animal. El culto a la tecnología digital no ha podido ocultar las nocivas consecuencias en la salud humana de este modo de alimentación desde su consumo ilimitado en mercados globales.

Posteriormente, se presentan las particularidades de la economía étnico-campesina, especialmente en los últimos doscientos años de resistencia y lucha en defensa de la tierra, las semillas nativas y la soberanía alimentaria. El Movimiento Global Vía Campesina promueve la agroecología con tecnologías opuestas al uso de agrotóxicos, transgénicos, explotación de la fuerza de trabajo parte del sistema alimentario industrial global, supeditado a los dictámenes de la concentración corporativa sin precedentes en la historia humana. Las cadenas de valor del sistema agroalimentario se encuentran en directa contradicción con la soberanía alimentaria expresada en conocimientos y saberes milenarios adaptados a la época de crisis climática sin retorno. La resiliencia de la agricultura étnico-campesina surge como opción global capacitada en estrategias de mitigación de la emergencia climática global.

Referencias

1↩ La Alianza Biodiversidad también produce Biodiversidad en América Latina Biodiversidad. Sustento y culturas. Nuestras semillas nuestros saberes: http://www.biodiversidadla.org. n° 105, julio, 2020. P. 4

2↩ Jaquenod de Zsögön, Antropología ambiental. Madrid: Dykinson, S.L., 2014.p. 145

3↩ Ibid. p. 145.

4↩ El medio ambiente desde la Cosmovisión Embera. Centro de Documentación. Proyecto Biopacífico.

5↩ Ibid.

6 ↩ José Antonio del Busto. Perú Incaico. 5ª. Edición. Lima: Librería Studium S.A. 1983. P. 130.

7 Ibid.  pp. 129-130: La literatura del Perú preincaico tiene dificultades en definir un ayllu. Sin embargo, se puede deducir que posee tres vínculos: (i) de parentesco, sus integrantes se reconocían como hermanos. (ii) de gobierno, Curaca jefe del grupo y (iii) de trabajo.

8 ↩ Jaquenod de Zsögön. Op. Cit. P. 145

9 ↩ Cambia la denominación según la cultura prehispánica y la región en AS-MA.

10↩ Nubia Barrera Silva. Organicemos nuestra finca. Fundación para el desarrollo integral campesino. Material Pedagógico de Historia Oral en comunidades afrodescendientes.

11 ↩ Jaquenod de Zsögon (2014). Op. Cit., p. 143

12 Barrera, Nubia. “En la Tierra, ¿el modelo cartesiano responde a las crisis del cambio climático?”. P. 128. En Educación y Neoliberalismo. Editor Dustin Tahisin Gómez. Bogotá, 2015. pp. 128-161

Barrera, Nubia. “En la Tierra, ¿el modelo cartesiano responde a las crisis del cambio climático?”. P. 128. En Educación y Neoliberalismo. Editor Dustin Tahisin Gómez. Bogotá, 2015. pp. 128-161

13 ↩ Eric Holt-Giménez, Food First. De la crisis alimentaria a la soberanía alimentaria. El reto de los movimientos sociales.

https://www.academia.edu/42976157/De_la_Crisis_Alimentaria_a_la_Soberan%C3%ADa_Alimentaria_El_Reto_para_los_Movimientos_Sociales

14↩ La Alianza Clima y Desarrollo.  El Informe Especial del IPCC sobre Cambio Climático y la Tierra. ¿Qué significa América Latina? 2019. https://cdkn.org/wp-content/uploads/2020/04/WEB-IPCC-Land_Latin-America_Spanish_24March2020.pdf. p. 16

15. Kautsky, Karl. La cuestión agraria. Ediciones la Chispa. Berlín. 1898. P. 67.

16 ↩Eduardo Galeano. Las venas abiertas de América Latina, septuagesimosexta edición, Siglo Veintiún o Editores, S.A.  de c.v. corregida, 2004. p. 28.

Seguir leyendo en:

Resistencia Étnico-campesina de América del Sur y Mesoamérica Frente a la Agricultura 4.0 del Capitalismo Catástrofe. La Amazonia se extingue debido a la producción de alimentos prefabricados para humanos y animales.

Ethnic-Peasant Resistance in South America and Mesoamerica to the 4.0 Agriculture of Catastrophe Capitalism. The Amazon is becoming wiped out due to the production of industrially processed foods for humans and animals

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