La crisis climática se extiende por el territorio en Colombia

El cambio climático afecta a todo el territorio colombiano, sin que las autoridades locales, el Gobierno Nacional ni los habitantes tengan suficiente conocimiento de qué se trata y de cómo afectará la vida de todos. El cambio se impone por donde se mire el problema.

Sin embargo, las soluciones son diferenciadas, unas competen a los Gobiernos y, otras, son los ciudadanos los que tendrán que cambiar hábitos de consumo o, la forma como toman ciertas decisiones relacionadas con el manejo de las basuras, el acceso a la energía y el agua. Además, tendrán que pensar en cómo puede solidarizarse con los vecinos y emprender acciones en el cuidado de los bienes ambientales del entorno donde habitan. La ayuda mutua es la clave para sobrevivir en tiempos difíciles.

Las previsiones de los expertos del clima han fijados dos fechas en sentido amplio: 2030 y 2050. No obstante, los plazos se acortan ante la llegada de hechos anunciados, pero que la subjetividad humana le ha puesto un tiempo indefinido. Todavía, ni dirigentes ni la ciudadanía han tomado conciencia de la debacle climática en ciernes.

Ahora bien, ante la falta de un gobierno responsable y proactivo, serán los ciudadanos desde sus organizaciones sociales, quienes tendrán que tomar  decisiones arriesgadas para salvar sus vidas, bienes materiales y, sobre todo, defender y apoyar la agricultura rural, única fuente de alimentos para resistir el embate climático.

En Colombia, desde hace más de 20 años, los Gobiernos corruptos de este país, han exacerbado el despojo de nuestros recursos naturales en beneficio de las grandes transnacionales (carbón, oro, piedras preciosas, petróleo etc.), los bosques de nuestra selva amazónica, el agua y la biodiversidad indispensables en la conservación de la vida. Tenemos un ejemplo devastador en el departamento de Arauca, el cual se repite en las regiones apartadas de los centros urbanos:

Lluvias torrenciales e inundaciones devastadoras, destrucción de vías públicas, carreteras y puentes; pérdidas de cosechas de arroz y otros productos de la seguridad alimentarias; más de 15 días sin energía eléctrica; la expansión de la epidemia Covid-19 por toda la región. Una verdadera catástrofe humanitaria ha dejado a la población incomunicada. A esto, se suma, la presencia de grupos armados ilegales, asesinatos y el Gobierno brilla por su ausencia. Esta política del dejar hacer es la vía que aprovechan los despojadores de tierras y el desplazamiento forzado. La guerra es la estrategia de los terratenientes en la acumulación de tierra.

El Tiempo publicó en 18 de julio/21 lo siguiente:

Ciudadanos denuncian que pese a la situación por las inundaciones no se han habilitado refugios y muchas personas están durmiendo en carpas improvisadas que instalan en las calles. Además, las aguas negras empezaron a devolverse a los barrios de los municipios por el desbordamiento de los ríos

En Colombia, a todos sin excepción, los problemas y conflictos sociales se nos vinieron encima. El abandono estatal en las gestiones sociales y medioambientales (salud, educación de calidad; servicios básicos, empleos dignos etc.), tuvieron su máxima e inédita expresión en el denominado estallido social y con intervalos de tiempo ha seguido vigente desde 2019, sin que la represión despiadada, el asesinato de jóvenes en las calles, desapariciones forzadas, descuartizamientos de cuerpos, lesiones oculares irreparables, gravados en centenares de celulares tengan tregua por parte del Gobierno criminal que impone el miedo como estrategia de dominación y de silencio. Son tantos los horrores cometidos por este régimen, que, hasta el miedo de los jóvenes, sus familias; los líderes y lideresas étnico-afro-campesinos hayan bajado la guardia.

De acuerdo con lo anterior, ha llegado la hora de avanzar y de actuar en la agenda de los CAMBIOS que nuestro país necesita.

Todos queremos una Colombia inclusiva. Los jóvenes de hoy, serán los dirigentes del mañana, por eso los queremos vivos y con las oportunidades a que tienen derecho.

Consultar: Nubia Barrera Silva.”El Agua Como Caja de Pandora de la Debacle Ecológica Desde América del Sur y Centroamérica”. La Alianza Global Jus Semper. Junio de 2021.

https://www.jussemper.org/Inicio/Recursos/Info.%20econ/Resources/NubiaBarrera-AguaComoCajaDePandora.pdf

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